"Disparates, dislates y botarates"
Esta noche he soñado con caballos, muuuuchos caballos marrones. He buscado en internet y dice que eso siginfica varias cosas, a saber: si están alterados o desbocados, que necesitas descansar (no sería raro en mi caso) si son muy oscuros casi negros o negros, que te va a ocurrir algo malo, menos mal, los míos eran color caca. Si son blancos, muchas alegrías, y si son marrones y tranquilos, que vas a tener una serie de alegrías al día, aunque no para tirar cohetes.
Pues bien, alegrías no se, pero lo que son situaciones raras, raras, raras, he tenido más de una galopando alrededor. Antes, los maestros eran maestros, los vecinos vecinos, y los ayuntamientos ayuntamientos. Ahora somos malabaristas, lobos y carroñeros, todo por ese mismo orden.
Antes un maestro era un dios, una eminencia, el que sabia todo, el que podía todo y al que se le respetaba en todo. Ahora no, ahora somos siervos de la educación y el azar de una delegación que nos tiene contínuamente no solo formándonos sino convirtiéndonos en padres putativos, psicólogos, policías, verdugos y víctimas, y lo que es peor, embajadores de buena voluntad. No quiero imaginar cómo estarán mis compañeros del El Ejido o cualquier otro lugar donde haya variedad racial en las aulas, pero lo que sí se, es que este curso nuestro centro es una miniONU, una torrecilla de Babel en la que conflluyen culturas de lo más variopintas. Para nada me molesta en mi labor, Dios me libre, pero hay un pequeño problema, y es que vienen todos como Dios los trajo al mundo, hablando chino, portugués o lo que sus mamás le enseñaron en su día, y el idioma de Cervantes lo conocen como yo el de Rasputín. Y heme aquí que tengo que hacerle a un hijo de la República más grande del mundo, una evaluación inicial de mi asignatura, música, la María de todas las Marías y el arte por excelencia si la pintura me lo permite. Y heme aquí que el Ta-Ya-Ring de mi alumno, no entiende ni papa. Que le he hablado como si fuera la Omaíta con un turista y que me ha faltado meterle la boca en la flauta pa que sepa por donde se sopla. A ver, que venga Wert yme diga, qué coño le evalúo yo a esta criatura. Y yo que estaba tan contenta de que el chaval me respondía que sí con la cabeza y que yo le decía en lo poco que se de chino, gracias, hola y adiós, y resulta que el muchacho le dice a todo quisqui que sí, que lo que tú digas, que estoy deseando que den las 2 de la tarde pa irme a mi casa donde entiendo lo que me dicen. Qué decepción, y eso que una habla tres idiomas, y entre mis compañeros y compañeras hablamos un montón de cosas, Dios mío, pero a tanto ya no llega uno.
Luego tenemos las comunidades de vecinos. Toda la vida ha habido una vieja del visillo, una vecina coñazo o un vecino raro de cojones, pero lo de hoy no tiene nombre. Me han mandado una carta certificada amenazándome con llevarme a ese sitio que tan bien conoce ahora la Pantoja y el Bárcenas al que llaman juzgado. Y usted dirá, Jesús del Gran Poder, qué ha hecho esta señora???? ha dejado un grifo abierto? tiene una boa en la bañera? ha tendido la ropa sobre el vecino? ha tirado basura sin reciclar????? noooooooo, ni mucho menos, una es respetuosa (aunque no gilipollas, porque para reciclar un potito tengo que lavarlo, quitarle la etiqueta, quitar la tapa y buscar cuatro contenedores diferentes). No señor, no, me amenazan con ir al juzgado porque tengo en la puerta de mi casa una yedra y un geranio. Y están en zonas comunes arrrrrggggggg palabras malditas, zonas comunes!!!! y yo las pago y las cuido mientras otros se las pasan por el forro. Ohhhhhhh, especies protegidas, insalubres, molestas, ruidosas, peligrosas!!!! digo! si la yedra sigue creciendo igual ahorca al vecino, y si cojo una rama y me hago una infusión igual me intoxico, o si me la fumo a lo mejor ahúmo al de al lado, o si la quemo, que es de lo que me dan ganas, igual me llevo todo el edificio por delante. Por amor de Dios, pero es que la gente no tiene nada mejor que hacer que mandar cartas para esto???? y lo que es peor, a mí es por dos plantas, a mi vecino es por un espejo, tiene bemoles, igual el que las manda es un vampiro, vete tú a saber. Por supuesto que he contestado la carta, con jurisprudencia y todo, pero vamos, que me he sentido la mayor tonta de la Historia de las alegaciones, respondiendo una gilipollez de tal magnitud gastando mi tiempo y sesera en ésto, y molestando a amigos expertos en el tema que pensarán o que soy gilipollas o que mi casa de la playa es un manicomio.
Y como caballo ganador, mi Excelentísima Diputación de Granada o Ayuntamiento o quien coño sea quien emite los últimos recibos de basura y residuos sólidos. Pues no parece que tiramos bombas de la guerra o piedras del neolítico en nuestras casas??? ahora resulta que para ganar dinero y pagar los agujeros que tienen, nos dividen las tasas y las cobran por separado, pero eso sí, sin avisar de nada. Un buen día el cartero te da la carta de pago y te dice, mire usted, yo no se qué es esto, vaya al ayuntamiento y pregunte. Y uno llama, y llama y vuelve a llamar, y aquello comunica como si fuera el telepizza en una final de la champions, y te puedes imaginar a la funcionaria de turno con el teléfono descolgado tratando a los contribuyentes como si fueran todos analfabetos o retrasados diciéndoles que es de buen vecino pagar los servicios públicos. Total, que como la gente se ha quejado, así como la oposición, pues han tenido que mandar un trípitico que parece la publicidad de los Boys Scouts para justificar algo que no tiene remedio, que o lo pagas o te embargan la pobre nómina que tienes.
Y así seguimos, pagando, denunciando y currando. Pero no se quien dijo que el español tiene piel de sapo, que ni una bala la atraviesa, nos quejamos en bares, en trabajos, hasta en el báter, pero luego entramos por el aro, aunque sea del tamaño del culo de un colibrí.
Ahora todo eso.... en inglés, italiano francés y .......chino mandarín..... JAJAJA.
ResponderEliminarA ti por lo menos el alumno en cuestión te decía que si! A mi ni eso! Ahora, bailar si que baila!
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