miércoles, 25 de septiembre de 2013

"Disparates, dislates y botarates"

Esta noche he soñado con caballos, muuuuchos caballos marrones. He buscado en internet y dice que eso siginfica varias cosas, a saber: si están alterados o desbocados, que necesitas descansar (no sería raro en mi caso) si son muy oscuros casi negros o negros, que te va a ocurrir algo malo, menos mal, los míos eran color caca. Si son blancos, muchas alegrías, y si son marrones y tranquilos, que vas a tener una serie de alegrías al día, aunque no para tirar cohetes.

Pues bien, alegrías no se, pero lo que son situaciones raras, raras, raras, he tenido más de una galopando alrededor. Antes, los maestros eran maestros, los vecinos vecinos, y los ayuntamientos ayuntamientos. Ahora somos malabaristas, lobos y carroñeros, todo por ese mismo orden. 

Antes un maestro era un dios, una eminencia, el que sabia todo, el que podía todo y al que se le respetaba en todo. Ahora no, ahora somos siervos de la educación y el azar de una delegación que nos tiene contínuamente no solo formándonos sino convirtiéndonos en padres putativos, psicólogos, policías, verdugos y víctimas, y lo que es peor, embajadores de buena voluntad. No quiero imaginar cómo estarán mis compañeros del El Ejido o cualquier otro lugar donde haya variedad racial en las aulas, pero lo que sí se, es que este curso nuestro centro es una miniONU, una torrecilla de Babel en la que conflluyen culturas de lo más variopintas. Para nada me molesta en mi labor, Dios me libre, pero hay un pequeño problema, y es que vienen todos como Dios los trajo al mundo, hablando chino, portugués o lo que sus mamás le enseñaron en su día, y el idioma de Cervantes lo conocen como yo el de Rasputín. Y heme aquí que tengo que hacerle a un hijo de la República más grande del mundo, una evaluación inicial de mi asignatura, música, la María de todas las Marías y el arte por excelencia si la pintura me lo permite. Y heme aquí que el Ta-Ya-Ring de mi alumno, no entiende ni papa. Que le he hablado como si fuera la Omaíta con un turista y que me ha faltado meterle la boca en la flauta pa que sepa por donde se sopla. A ver, que venga Wert yme diga, qué coño le evalúo yo a esta criatura. Y yo que estaba tan contenta de que el chaval me respondía que sí con la cabeza y que yo le decía en lo poco que se de chino, gracias, hola y adiós, y resulta que el muchacho le dice a todo quisqui que sí, que lo que tú digas, que estoy deseando que den las 2 de la tarde pa irme a mi casa donde entiendo lo que me dicen. Qué decepción, y eso que una habla tres idiomas, y entre mis compañeros y compañeras hablamos un montón de cosas, Dios mío, pero a tanto ya no llega uno.

Luego tenemos las comunidades de vecinos. Toda la vida ha habido una vieja del visillo, una vecina coñazo o un vecino raro de cojones, pero lo de hoy no tiene nombre. Me han mandado una carta certificada amenazándome con llevarme a ese sitio que tan bien conoce ahora la Pantoja y el Bárcenas al que llaman juzgado. Y usted dirá, Jesús del Gran Poder, qué ha hecho esta señora???? ha dejado un grifo abierto? tiene una boa en la bañera? ha tendido la ropa sobre el vecino? ha tirado basura sin reciclar????? noooooooo, ni mucho menos, una es respetuosa (aunque no gilipollas, porque para reciclar un potito tengo que lavarlo, quitarle la etiqueta, quitar la tapa y buscar cuatro contenedores diferentes). No señor, no, me amenazan con ir al juzgado porque tengo en la puerta de mi casa una yedra y un geranio. Y están en zonas comunes arrrrrggggggg palabras malditas, zonas comunes!!!! y yo las pago y las cuido mientras otros se las pasan por el forro. Ohhhhhhh, especies protegidas, insalubres, molestas, ruidosas, peligrosas!!!! digo! si la yedra sigue creciendo igual ahorca al vecino, y si cojo una rama y me hago una infusión igual me intoxico, o si me la fumo a lo mejor ahúmo al de al lado, o si la quemo, que es de lo que me dan ganas, igual me llevo todo el edificio por delante. Por amor de Dios, pero es que la gente no tiene nada mejor que hacer que mandar cartas para esto???? y lo que es peor, a mí es por dos plantas, a mi vecino es por un espejo, tiene bemoles, igual el que las manda es un vampiro, vete tú a saber. Por supuesto que he contestado la carta, con jurisprudencia y todo, pero vamos, que me he sentido la mayor tonta de la Historia de las alegaciones, respondiendo una gilipollez de tal magnitud gastando mi tiempo y sesera en ésto, y molestando a amigos expertos en el tema que pensarán o que soy gilipollas o que mi casa de la playa es un manicomio.

Y como caballo ganador, mi Excelentísima Diputación de Granada o Ayuntamiento o quien coño sea quien emite los últimos recibos de basura y residuos sólidos. Pues no parece que tiramos bombas de la guerra o piedras del neolítico en nuestras casas??? ahora resulta que para ganar dinero y pagar los agujeros que tienen, nos dividen las tasas y las cobran por separado, pero eso sí, sin avisar de nada. Un buen día el cartero te da la carta de pago y te dice, mire usted, yo no se qué es esto, vaya al ayuntamiento y pregunte. Y uno llama, y llama y vuelve a llamar, y aquello comunica como si fuera el telepizza en una final de la champions, y te puedes imaginar a la funcionaria de turno con el teléfono descolgado tratando a los contribuyentes como si fueran todos analfabetos o retrasados diciéndoles que es de buen vecino pagar los servicios públicos. Total, que como la gente se ha quejado, así como la oposición, pues han tenido que mandar un trípitico que parece la publicidad de los Boys Scouts para justificar algo que no tiene remedio, que o lo pagas o te embargan la pobre nómina que tienes.

Y así seguimos, pagando, denunciando y currando. Pero no se quien dijo que el español tiene piel de sapo, que ni una bala la atraviesa, nos quejamos en bares, en trabajos, hasta en el báter, pero luego entramos por el aro, aunque sea del tamaño del culo de un colibrí.

sábado, 20 de julio de 2013

En la Edad Media

Anoche confirmé a mi pesar que no hemos evolucionado nada de nada desde la Edad de las Tinieblas. Las diferencias entre ricos y pobres siguen siendo igual o más acuciantes si caben, pero en algo sí hemos evolucionado, hay un nuevo estamento, los ricos que además de serlo sin motivo ni mérito, encima son gilipollas. Justo después de terminar una película agobiante sobre la trata de blancas que me puso los pelos de punta y me hizo pensar en lo cabrones que podemos llegar a ser y lo animales con nosotros mismos, van y me plantan a una tal Carla Goyanes para que me cuente qué maravilloso es Dubai. Pero no en plan turista no, en plan "superlujo" (se lee con acento Tamara Falcó). Su pelo impecable, su manicura, maletita justa para el viaje, ropa super super cómoda (si hay chirucas de tacón seguro que las llevaba) y pintada muy natural para acudir a la agencia de viajes de su mamá, a la cual la anunciaban como aristócrata (ya te digo, medieval total) en cuya mesa no se ve nada relacionado con un trabajo tal, pero que quedó de puta madre diciéndole a su niña toma los billetes y por favor ten cuidado. A ver señora noble, si la niña fuera de voluntaria a Camerún a dormir en una choza, igual tenía que enfrentarse a piojos o algo peor, pero yendo con semejante equipaje y a semejante lugar, qué puñetas me está contando de tener cuidado? usted lo dirá por si se le rompe una lentilla!!

Por supuesto no pude más, directamente apagué la tele. Pero es que para colmo, me entero de que esta señora ha escrito un libro. Bueno, eso no es extraño, en este país de miraombligos todo quisqui hace un libro y se lo publican siempre y cuando no seas realmente escritor y salgas en las revistas del cuore. Y mientras tanto, personas con historias y experiencias dignas de ser contadas y con talento para ello, están sumidas en un anonimato perenne por no ser "cool" "trendy" y todos esos apelativos que han salido ahora y que pronto la RAE tendrá que bajarse de nuevo los pantalones e incluirlos en nuestro vocabulario.

Y volviendo al best seller, se llama nada más y nada menos que "Coaching para mamás". En primer lugar, aún no se qué coño es el coaching este, yo tenía una idea, pero después de ver la influencia que esta palabra ha hecho en algunos de mi entorno, creo que no tengo ni pajotera idea de lo que es. No se tampoco qué es lo que la habrá movido a escribir semejante compendio de sandeces, pero lo que sí creo que puedo afirmar es que desde su posición de "superlujo"poco me va a enseñar a mí o a miles de madres que estamos agotadas al cabo del día sin tanto especialista en el embarazo, ni una baby sitter para los nenes y mucho menos una cocinera para la comida equilibrada, vayamos a que el niño luego no esté en forma para las fotos del Hola!

Si fuera que tenía al menos dos o tres o más niños, una puede pensar, bueno, es rica, famosa y todo eso (porque doctorada creo que está en hoteles de lujo) pero con más de un niño uno puede sentar jurisprudencia, al menos en España es así, y se necesitan tres sentencias en el mismo sentido, pero no, tiene uno!!!!! coño y parece que ha estado preñá toda su vida y que el niño es el Mesías de los bebés.  Claro está que si llego a leer algo más de ese preciado libro, me lo descargaré totalmente ilegal, y no me da ningún reparo, pues el dinero que le reportaría solo serviría para poder seguir viajando a Dubai a comer y comprar todo de "superlujo" y no para ayudar a mamás que sin el recoachineo de esta señora, llevan su casa de puta madre, con una mierda de sueldo si es que lo hay y sin tanto miramiento a la hora de educar a sus niños.

miércoles, 26 de junio de 2013

El mascotario

Me van a perdonar los de Greenpeace pero tener una mascota es un auténtico coñazo. Yo tuve un perro y terminó criándolo mi madre, un pájaro que se escapó por un agujero de la jaula y un pez tan pequeño tan pequeño que se confundía con la comida que le echaba. Por ello siempre me negué a que mis hijos tuvieran ningún bicho porque sabía que terminaría en el olvido u ocupando un sitio en nuestras vidas que luego es muy difícil de eliminar. Y así sucedió, y no solo con los bichos, tú ya me entiendes.

Sin embargo, siempre hay algún alma caritativa que te regala un animalito pensando que con ello está fomentando la autoestima y autonomía de los menores cuando lo que en realidad te está haciendo es una putada como una catedral. Y así fue, que cuando mi prole alcanzaba solo el dos en cantidad, les regalaron sendas tortugas del tamaño de una moneda de cinco duros, y terminaron como un plato sopero de la cartuja de Sevilla. De estar en una pecera muy mona con forma de habichuela y unas palmeritas como las de los belenes, pasaron a estar en un tupper cada vez más grande hasta terminar dentro de una caja que compré en los chinos con capacidad para meter a mi bebé sin tener que doblarla.
Y aquellos animalillos que no hacía más que comer camarones secos como la mojama fueron creciendo y tomando conciencia de que estaban en el lavadero de la casa, compartiendo su asqueroso olor con el del suavizante de la ropa limpia provocando en consecuencia una mezcla que echaba para atrás. Al principio se les podía cambiar el agua, incluso se la echaba de botella, pero al final te daba un lumbago cada vez que decías de levantar su santuario. Y para colmo, la más grande, empezó a mirarme mal, a encaramarse en el plástico impotente de no poder alcanzar el borde y a abrir la boca como si quisiera dejarme un muñón como dedo.

Llegó a un punto nuestra relación, que decidí cortarla de raíz. Y hete aquí, que mi amiga I se ofreció a llevárselas para hacerle compañía a las de sus niños que están casi en libertad en una charca de su chalet, pero viendo la dificultad de tiempo y ocasión para dejárselas, intenté ahorrarle el favor y las llevé a la tienda de animales confiando en que alguien las adoptara. Cuando la señora las vió me preguntó si les daba pienso o codillo de cerdo, y que aquello no le cabía ni en el escaparate, que mejor llamara al SEPRONA que ellos las recogerían con sumo agrado para procurarles paz y tranquilidad hasta sus últimos días. Cuando llamé a la Guardia Civil, poco menos que se descojonaron en mi cara. Señora, aquí no estamos pa recoger tortugas sino para evitar males importantes, muy bien, le digo, y entonces a quien le dejo yo los bichos, pues señora, si es que hay que saber qué hacer con ellos cuando se compran, muy bien, le vuelvo a decir, pero si me las regala una ex parienta y resulta que los he cuidado 10 años mínimo, no cree usted que ya he cumplido? pues yo que se, llame usted al centro de protección de especies de su provincia, que allí seguro que la ayudan.

Llamo al susodicho centro y allí me mandan a que les mire los ojos a mis saurios. ¿Tienen una raya roja en el ojo, señora? mire usted no, los tienen negros como el betún, ahhh pues señora lo siento, no son especies protegidas sino tortugas comunes (como si en España hubiera tortugas autóctonas como las moscas). Toma! además de feas no son de buena familia, tiene cojones. Llame a la protectora de animales. Obedecí, y después de 50 llamadas escuchando un puñetero contestador (menos mal que hablamos de tortugas y no de una boa constrictor, porque vaya urgencia) decidí que no iba a dar más vueltas, que si I se había ofrecido, le tomaría la palabra, y así tuvo el detalle de recogerlas en la propia casa muy tempranito para ahorrarles el sufrimiento de dejarnos. Y menos mal, porque después de tanta ayuda institucional, estuve dudando si tirarlas al pantano de Cubillas o mezclarles los camarones con salsa de lejía, lo cual pesaría en mi conciencia para siempre. Ahora entro en mi lavadero y solo huelo a ropa limpia (bueno y a algún cigarro que me fumo a escondidas en la ventana) y ya no escucho los cabezazos de la más grande abriéndome la boca amenazando con su mirada vulgar de especie no protegida, y mire usté que no me da ninguna pena. Supongo que en su nuevo hogar sin barreras de plástico serán más felices y podrán crecer hasta el tamaño de la Maestranza sin que yo tenga que gastar mi sueldo en churritos de colores ni gambas sin gabardina.

lunes, 10 de junio de 2013

Que viene el auditor!!!!

Ya he perdido la cuenta de los años que llevamos en mi amado colegio haciendo auditorías, internas, externas e imaginarias. La primera fue una auténtica locura, todos corriendo por los pasillos, histéricos, los niños nerviosos de ver a sus profes al borde de un ataque, todos aprendiéndose un catecismo que se titula Misión, Visión y Valores, todos repasando las programaciones y comparándolas con las agendas, los cuadernos de los niños, las actas, los manuales, las fichas, las evidencias, los procesos, claves, pedagógicos, de gestión, joder, un laberinto de nombres que nada tienen que ver son la educación.

Y vino el temido auditor, y menos mal que era interno, es decir, el poli bueno. Nos repasó todo, por supuesto que había errores, uno pone a principio de curso que va a enseñar la biblia en pasta, pero luego esos locos bajitos no se sabe si seguirán tu ritmo o te lo marcarán ellos, y ahí está el problema, tú pones en la programación, conocer las figuras rítmicas más complejas, y para ellos el tresillo es donde su padre se duerme la siesta, o la síncopa lo que le dio a su abuelo un buen día que se lo llevó por delante. Tú pones, conocen todas las notas de la escala musical, y el niño te confunde el sol con el mi, el si y con el borrón que le hizo el boli al escribirlo, pero luego.... resulta que tocan la flauta de puta madre, que igual tocan My way que Memorias de Africa que la del Titanic sin tener ni pajotera idea de las notas, porque simplemente les gusta la música y ninguno va a ser ni pretende ser Wagner (menudo cabrón por cierto) ni Mozart, que bien mal que acabó, o Tchaikowsky que le invitaron a suicidarse solo por ser gay (maricón por si alguien no lo entiende) en esos tiempos.

Y es que ser maestro o profesor (todavía no se donde está la diferencia) hoy día no se trata de ser enseñante, no. Antes se decía que era un chollo tener las vacaciones de un maestro, puede ser, antes, no ahora. Estamos más vigilados que cualquier chorizo de este país. No se fían si sabes enseñar, si eres políticamente correcto, si cumples con unos objetivos, si coincide lo que dices con lo que haces, si eres cariñoso malo, si recto, peor. Me gusta ser maestra-profesora, enseñante. A mí nadie me tiene que decir como tengo que dar mis clases, y no soy soberbia, nada más lejos, digo nadie porque nadie ha estado en mi piel o la de mis alumnos cuando se crea ese ambiente de complicidad cuando interpretamos una melodía poniéndonos la piel de gallina o cuando contamos la historia de un grandísimo autor, o cuando simplemente nos descojonamos por una buena salida o comentario. Nadie por mucho que venga a preguntarme si coincide lo que escribo con lo que hago, nadie, por mucho que me busque errores en mi actuación (que nunca serán suficientes contando con las que tengo en realidad, shhhh) va a saber si lo hago bien o mal. Y lo que es peor, resulta que con los años uno se entera que el señor o señora auditora no son pedagogos, ni maestros ni profesores, ni nada cercano a ser docente, sino alguien formado para buscar incongruencias entre papeles. Tengan de antemano mi mayor respeto, pero perdone usted, qué me va a criticar de una programación si no entiende nada de lo que he puesto??? si ni tan siquiera yo se qué coño he puesto, si está copiado de una editorial que tampoco sabe qué coño está diciendo pero queda que te flipas.

Y luego viene el poli malo, el que vale, el que cobra de verdad. Y ahí está el problema. Todo este rollo de las auditorías estaba pensado para empresas que manejaban dinero público o privado, mucho dinero. Puedo entender que hay que controlar donde uno pone sus activos, pero poco a poco se fue extendiendo como el chapapote. Se hizo un negocio rentable, se europeizó, el que no tenía la ISO 9001 era un paria poco menos, y una vez alcanzada ¡por Dios! hay que llegar al súmun. Hay que llegar al nirvana de la certificación. Al inicio existía algo llamado AENOR, que te decía si lo que comprabas era fiable o se te rompía en dos días, y eso se expandió como digo a todos los sectores. Que yo sepa un maestro no se rompe, el que vale vale, y eso lo dirán generaciones de alumnos, el que no, durará en un colegio lo que un caramelo, y lo dirán, lo comentarán por los siglos de los siglos, y el amén lo tienen ellos, no un señor ingeniero que sabe de molinos pero no de vientos.

No debería siquiera hablar de este tema, aún cuando creo que con dos o tres de mis compañeros tengo el récord de autorías, de hecho una vez bromeando le pregunté a la Sra. auditora: -Esta vez por qué es señora? por profesora de primaria, de secundaria, por tutora, por especialista de música, por madre de alumnos, por directora del coro o por llevar mechas en el pelo?? En la última que pasé, el tío dijo, a ésta no, que ya está muy vista. Si este año me he librado, no por suerte, que teniendo la que tengo seguro me toca, sino porque estoy disfrutando una baja maternal preciosa, viendo a mi hija crecer a pasos agigantados, a mis compañeros interesarse por ella y quererla como algo suyo,  yendo al cole para echar una mano porque lo merece, el cole y todo lo que tiene dentro. Pero el año que viene más. Otra vez a pasar nervios, dos tres o cuatro días, lo que sean. Pero no creo que puedan compararse a aquella vez donde mi ex-rePUTAdo era el coordinador, y yo no sabía si dejarlo con el culo al aire o dejar en el mejor puesto a mi colegio, y como no!!! primó lo segundo, colegio solo tengo uno, porque madres .... eso lo dejo para otro día.

miércoles, 5 de junio de 2013

Visillos

He de reconocer que hasta hace muy muy poco no me hacía gracia el Mota, pero por mis hijos, los amigos y yo misma he ido adquiriendo un apego hacia sus personajes. Y es que todos llevamos dentro una vieja del visillo, por idiosincrasia, por españoles coño. Y si me apuras hasta los extranjeros que viven aquí también. Después de un día completito, plancha, comidas, visita al ambulatorio (no por los niños por una vez) ocupación de la casa de mi más querida prima, con baño en piscina acompañados de un cocker, he vuelto a casa y oh mi sorpresa que había un furgón de los nacionales en mi misma puerta!!!! Y para colmo el camarero del bar me comenta que se han llevado esposado a un vecino mío!!!!! horreur!!! si aquí solo vivimos personas políticamente correctas, bueno, menos yo, que he parido cuatro cachorros y me he salido de las medias. 

Hemos subido acojonaos, parecía que nos iban a raptar de un momento a otro, qué tontos, si además de no haber un duro en casa no nos aguantarían ni dos horas en casa ajena!!! Bueno, menos el cocker que ha estado toda la tarde con mis niños. Al grano, qué nos gusta un chisme. Propio, de otro o del más allá. Nos atraen los asesinatos, las detenciones y las desgracias ajenas, no por maldad ni morbo, simplemente por saber y ser el primero en decir, deja deja, que ya lo cuento yo. Pena que al final no me enterao de ná, aunque sí he podido saber más o menos de quien se trata, y ahora viene el trabajo más duro, uffff. Preguntar discretamente al portero, al del súper, al de la ONCE, al moro de las chuches (perdón que no he usado eufemismo) y una vez recopilada toda la información, deducir qué cosas coinciden, método inductivo que me dijeron en los cursos de doctorado (ves mamá como sirven para algo?)

Y con esa información qué hacer???? pues contarla, qué si no??? igual a tus amigas les importa un carajo, pero mira, les animas el día, ya tienen algo en lo que pensar que no sea cómo coño pagar la hipoteca o como decirle al marido paso, que no es la cabeza, es que no me apetece y punto. Y tras dos días o menos, todo olvidado, porque todos tenemos cosas por las que preocuparnos, pero ese rato no te lo quita nadie.

Nos mata de curiosidad ver una ambulancia pasar echando leches, con o sin sirena, y si van dos, seguidas de policías más aún, y si encima los acompañan los bomberos nos metemos hasta en las noticias del móvil por si dicen algo. Tenemos un refrán, la curiosidad mató al gato, pero este no es un país de gatos, en todo caso los italianos, pero no aquí, no son animales protegidos ni alimentados como allí, que parecen vacas sagradas en Egipto. Aquí la curiosidad fomenta debates, programas, charlas y anima redes sociales, chats y encuentros cerveceros. Y eso es malo? no se, toda la vida ha habido viejas y jóvenes de visillo, cortina y estor, que hasta las pijas les gusta, ojo, y mientras no se calumnie, se injurie o vilipendie a nadie, creo que la curiosidad no es mala, aunque si la usáramos para cosas más útiles estaríamos a la cabeza de la investigación en toda Europa, porque sí señor, los alemanes o los finlandeses están a la zaga, pero a ellos no les mueve la curiosidad ni el ansia de saber, no señor, no, es que en esos sitios se hace de noche a las 5 de la tarde, y o tienes metido en tu cama a George Clooney o te pones a darle vueltas a la cabeza, y parece ser que prima lo segundo.

Valga toda esta exposición para subir la moral de todos aquellos investigadores que no llegan a nada o no les hacen ni puto caso. Sed constantes, estáis haciendo honor al deporte nacional, no el balompié, sino el explora-visillos en otras dimensiones, eso os honra como profesionales y españoles de pro.

domingo, 19 de mayo de 2013

Euro-visión imposible

He de reconocer que este año he visto Eurovisión, no me avergüenzo, soy una rancia y lo se. Si otros años no lo ví fue porque simplemente me pilló en la calle, pero con un bebé, como que poco sales a la calle salvo que haga un día espléndido y tengas muuuuchas ganas. Y he de reconocer también que me descojoné de tantos y tantos detalles que uno no puede más que pensar, eso es adrede o es de coña? Creía que después del Chiquilicuatre, las Ketchup y la Terremoto de Alcorcón, lo había visto todo, pero no. Pude comprobar que algunos países sacan del psiquiátrico a sus más melódicos pacientes, otros que embuten a sus cantantes en vestidos tan tan estrechos que la criatura canta con la boca cerrada cual Mari Carmen y sus muñecos, otros que se ahorran en representantes sacando a un señor (o era señora?) vestido como las Monster High de mi hija, clavado en el suelo, y de repente te canta como Carusso que de repente se transforma en Victoria de los Angeles, otro chico muy bien parecido que rodeado de tambores y hombretones de gimnasio con tatuajes de mentira se desgañitaba hasta quedar el último de la clasificación, que mira que es complicado, otros dos que eran la viva imagen de Aladdin con Jazmin, cayendo uno sobre otro cual hoja de sauce llorón. Pa flipar, en colores y en decencia. Cómo puede un país presentar a alguien cantando con otro detrás metido en una urna de matacrilato haciendo unos aspavientos que no se si tenían que ver con la letra de la canción o es que el pobrecito mío se estaba cagando. No hablo de nuestros españolitos porque no los ví ni oí, pero menos mal, porque si el de los tambores quedó mal, nosotros igual o peor.

Me dio pena, no es que sean mi grupo bandera, pero tengo muchas de sus canciones metidas en mi mp3. Suenan bien y hasta emocionan, pero parece ser que esta canción resultó como la de Quédate conmigo, falto de sentimiento y emoción. Solo pude observar que a Raquel del Rosario la disfrazaron de tulipán del revés, y encima de amarillo, coño, es que no saben que España es la piel de toro y ese color da gafe?. No se, incluso pensé que estaba embarazada, pero como en las últimas revistas que he leído en la peluquería no dice nada de que esté "in love" pues descarté esa opción y pensé que nuestros diseñadores son peores que los de Doraemon, que hicieron el bolsillo y colgaron las tijeras.

Luego salió un señor con la melena de la del Timotei de cuando yo era joven que si no fuera por la barba que gastaba, habría pensado que era una señora, y otra cosa que no me cuadró, si Portugal o San Marino no cantan, como es que luego aparecen votando? y es más, cuantas repúblicas hay en lo que antes era toda Rusia? así no puedo hacer deberes con mi hija, si no distingo Moldavia de Estonia, Eslovaquia, Letonia o .... y anda que Malta!!!!! pero quienes eran esos juglares a lo 15 M sentados en una escalera cantando con una guitarrilla tan contentos?? si faltaba el perro, la barra de pan duro y el platillo, joder, que estamos mal en Europa pero macho, no hagas esa escena que la Merkel ya no es que te quite las subvenciones, es que directamente dice que de cuando has pertenecido a esta honorable Europa? En resumen. Que por lo menos quedamos de puta madre con la rubia que dio los puntos, que hablaba inglés de verdad y no lo que todos los años hemos presentado, que el Sr. Iñigo anunciaba todas las canciones románticas cuando la mayoría eran disco total, que este año no se ha sabido si era chicha o limoná, que España desde el Eres tú tiene que conformarse con "Sois Otros" y que la presentadora lo hizo bastante bien, unas veces como Blancanieves, otras de madrastra y otras indefinida, y que la canción que ha ganado, era tan previsible que hasta yo por una vez he acertado (y mi A.M), que me he animado tanto que el año que viene organizo una timba en mi casa, con ganchitos, coca cola y kleenex, para hacer apuestas y disfrutar de canciones que melódicamente no están mal, pero escénicamente le ponen a una los pelos de punta.

viernes, 17 de mayo de 2013

L y R

He tomado la costumbre de mi "comadre" de usar iniciales, dada la necesidad de cumplir con la LPD, y por no ser indiscreta. L y R son padres, y son mis amigos. Y son más padres de lo que yo nunca seré pese a haber pasado por cuatro partos y un aborto. Padre o madre no te hace un parto, pues demostrado está que con todo lo que se sufre, una mujer puede perfectamente pasar por el trance de dejar un hijo, sin entrar en si le cuesta o no, y por los motivos que sean. Ahí no entro, puesto que no he estado ni quiero estar en esa situación. 
Pero L y R, igual que D y P, han sido padres contra lo que dictaba la naturaleza, la suerte, la genética, Dios, o lo que uno crea que tiene el poder de la creación. Y también lo son J y N, y lo serán S y D, y tantas otras letras que representan personas que tienen que serlo porque lo merecen y lo quieren. Y sin embargo todos esos factores que he nombrado y que nadie sabe por qué, no influyen en que personas que no estando en situación, interés, o incluso no estando en su sano juicio, otorgan esa facilidad para engendrar hijos sin problema.

Pero nos guste o no, nos afecte o no, seguimos viendo todo lo que no entra en los cánones establecidos como algo raro. Y soy la primera en tirar la piedra, no en temas de paternidad pero sí en otros. Nos han educado colgados de un árbol genealógico donde los tatarabuelos eran dos, hombre y mujer, que a su vez tuvieron la fortuna de tener taitantos hijos y taitantos abortos, que dieron lugar a los bisabuelos, los abuelos y los padres. Y si había un doble matrimonio, una querida o querido, un adosado como hijo o un pariente "rarito", no solo se caía de la rama, sino que era hoja más que caduca. 

Pues bien, yo soy una hoja que no engendró el árbol, y un geranio nacido de un rosal. Bendito árbol y rosal que me dieron la vida, no el nacimiento, sino la vida. Ellos fueron los que realmente me hicieron como soy, mejor o peor, pero yo. Y ahora que soy madre, gracias a todos o alguno de esos factores, pienso qué valientes son los que negándoles la posibilidad de serlo, se empeñan en ello. Por lo que pasaron D y P conmigo, mi carácter rebelde y mis salidas de tono, mis escapadas y mis crueles respuestas, sin que nada les hubiera obligado a soportarlo más que su amor por mí. Y pienso en lo que les queda por pasar a L y R, a J y N a S y D y a tantos otros que tienen hijos que saben desde el inicio lo que son y suponen para sus padres. Y si yo, sin saberlo fui tan cruel a veces con ellos, qué no lo serán otros tantos hasta llegar al conocimiento que tengo yo ahora. 

Solo tengo la esperanza de que lleguen a las conclusiones que yo he llegado antes que yo lo hice. Antes de ser padres, antes incluso de ser adultos, porque ello les hará mejores personas, sabrán la suerte que han tenido, pues, no es lo mismo nacer bendecido que bendito. Bendecido es el que lo tiene por obra y gracia del Espíritu, bendito el que lo encuentra sin esperarlo ni saberlo. Y nosotros lo somos, benditos, por estar donde estamos.

Surrealismo Lacombiano

Esta noche he soñado que me tenía que bautizar, estábamos en una casa muy grande y destartalada y no aparecían los santos óleos por ninguna parte, tan solo un combo (como dice mi amiga M que es muy fina) de esos para aliñar la ensalada de aceite, vinagre y sal. Supongo que es consecuencia de los días pasados, el estrés y la situación acontecidos. Lo cierto es que me he quedado en la gloria una vez que pasaron el bautizo y la comunión de mis hijas. Ha sido emocionante a la vez que surrealista total. Allí nos congregamos mi marido, a la sazón mi primo segundo, padre de mi cuarta hija pero no de los otros tres, mi ex, padre de éstos últimos, mis suegros, tíos a su vez por ser padres de mi marido primo, mi madre biológica que es a su vez prima segunda y carnal de mi padre biológico, también allí junto a su sobrino que es mi hermano y padre de una preciosa niña que es por tanto prima de los míos, los cuatro, claro está. Si se piensa con detenimiento, mi cuarta hija tiene más títulos que la duquesa de Alba, es mi hija, además de mi sobrina por hija de primo, nieta de mi madre pero a la vez sobrina nieta por parte de su primo que es mi suegro, hija de mi marido y sobrina también por mi parte, menos mal que respecto de sus hermanos es solo eso, hermana, ¿o también sería prima por ser hija de mi segundo marido? No es tan difícil de entender cuando las cosas se llevan con normalidad, de hecho, la madrina de mi niña es más que cualquier prima, sobrina, hermana o pariente, sea carnal o adoptivo. Nuestra relación es muy moderna, nos conocimos por casualidad, por internet y por una causa común, hacer un libro. Y de ese primer contacto han venido cientos de e-mails, llamadas, cartas, regalos, tres libros en común, presentaciones, visitas y por fin el bautizo de Giulietta. Vamos, que tengo con ella más comunicación que si viviera en mi edificio.

Las celebraciones siempre son motivo de alegría y ampollas en los pies, por no decir agujero en la cartera. El invitado las disfruta, el anfitrión salvo que sea un huevón, no. Debes estar pendiente de que se sienten en el lugar correcto, siempre hay roces entre familias o amigos que pueden saltar en cualquier momento arruinando la ocasión. Pendiente de que los más mayores coman algo o no critiquen lo que has elegido. Pendiente de que los niños no metan en dedo en la tarta después de habérselo metido en la naríz o que terminen con las existencias de chocolate de la máquina sin contar con que alguno pruebe algo que no debe y pille la cogorza del siglo. Mientras, las homenajeadas pasan olímpicamente de estos problemas, se lo pasan de miedo suceda lo que suceda. Eso es lo importante.

Pero siempre hay alguien que te echa una mano. Normalmente no es ni tu marido ni tu suegra ni tu cuñada, por lo menos en mi caso. Siempre tengo dos ángeles de la guarda que me ayudan en los momento más jodidos.Uno de ellos es M, otro es I. M siempre está al quite para que mi tía la monja (tía también de mi marido y prima hermana de mi suegro) esté cómoda, que mis niños se porten bien y que coman lo esencial ese día, y si hay que llevar a alguien, le falta tiempo para ofrecerse. Por otra parte está I. Nunca olvidaré mi primera boda, no creo que haya una dama de honor más pendiente que ella de la cola, si no me la colocó cien veces no fue ninguna. En la segunda, al ser civil, la cola la llevaba el marido, no yo, pero aún así estuvo igualmente pendiente de todo. Si tengo fotos de mis eventos familiares o he tenido detalles con la gente, ha sido gracias a ella. Que nunca olvida nada y en todo está. He hecho cuentas, y si Dios quiere, y el nuevo Papa no inventa otro sacramento, hasta dentro de cuatro años no tengo que meterme en otro lío similar, aunque con la vida que llevo, quien sabe, toquemos madera!!!!

lunes, 29 de abril de 2013

NU-A-E-A-NU-A-E-A-NU

Si a cada sílaba y letra le adjudicas un do-re-mi-fa-sol-fa-mi-re-do y vas aumentando cada vez medio tono, estás vocalizando como yo lo hago desde hace ya la friolera de 15 años con mis niños cantores del recreo. Creo que soy la directora de coro más anárquica y con más suerte del mundo, y digo suerte porque aún no entiendo como salen bien los conciertos. Y digo del recreo porque ese es únicamente el tiempo que utilizo para ensayar, no les robo más que media hora o una a la semana.

Mis coros no son lo que se entiende por agrupaciones corales, lo mío son manifestaciones tipo 15M, he llegado a tener 200 niños cantando juntos a una voz, desde 1º de primaria a 6º y otros 80 o 90 de secundaria y bachillerato cantando a 3 y hasta 4 voces. Cuando íbamos a los certámenes de coros era embarazoso, puesto que no cabíamos en ninguna parte ni para vocalizar ni para actuar, provocábamos un ohhhhh en el público cuando empezaban a entrar niños y más niños como si aquello fuera Hamelín. No tenemos un día fijo de ensayos, ni tampoco un número exacto de niños porque van y vienen como el Guadiana, lo mismo un día tienes 50 cantando que otro tienes 4. Ahora eso sí, hay un tipo de cantor incondicional, aquél que no te falta a ni un ensayo, llueva, nieve o tenga fiebre la criatura, el moscardón, aquél que te jode todos los cantos, que cuando lo miras en un concierto te dan ganas de hacer una trenza con sus cuerdas vocales, pero que es el que más interés tiene de todos pese a que la naturaleza le dio un oído descompensado del otro. Y cómo le dices a ese niñ@ que no cante, alguna vez que hemos tenido que grabar, le he dicho, tú susurra o mueve la boca bonic@ que hoy veo que estás ronquillo. Pero por dentro me da una pena.....

Pero como digo, mis coros suenan bien, muy bien, por obra y gracia del Espíritu Santo y del humor que yo tenga. Está comprobado que si un día estoy contenta, cantan como los ángeles, si estoy preocupada, cantan como hormiguitas asustadas, si estoy cabreada, gritan, y si me estoy haciendo pipí cantan de puta madre. Si, es otra de mis manías o supersticiones, nunca hago pipí antes de un concierto para así mantener la tensión. Será una chorrrada, pero funciona. Tampoco suelo comer, pero eso es por los nervios, no por manía. Demasiado que entre bocado y bocado al bocata de chorizo estos niños cantan como cantan. Lo malo es cuando acaba el ensayo, hay zumos vacíos, actimeles que se caen, mijillas y medios bocatas por los suelos y un tufo a embutido que tira para atrás, porque son muy lindos, pero también muy guarros.

El día de un concierto estoy un poco alterada, cada vez menos, cosas de la edad, pero cuando llega ese momentazo es espectacular, los ves a todos mirándote, cosa que me agobia cantidad porque casi siempre me entra risa y los desconcentro, siguen tu mano, tu boca, de hecho alguna vez por mi culpa se han equivocado, porque mira tú que directora tienen que tengo un oído privilegiado pero nunca soy capaz de aprenderme las letras como sean muchas, da igual, castellano, inglés, francés o italiano. Tengo una tercera a la que quiero mucho y que me conoce muy bien la joía que en el último concierto me salta, seño qué avance, has cantado el estribillo de "Somebody to love" entero, coño, claro, solo dice eso. Será....

Entre canción y canción te das cuenta de quienes son alborotadores y quienes más tranquilos. Tengo un cuarteto en primaria que no levantan un palmo del suelo y se mueven más que un garbanzo en la boca de un viejo, no paran de hablar, reír, empujarse, darse pellizcos en el culo y codazos a todos los de alrededor. Claro tú en ese momento no puedes matar a ese niño salvo con la mirada, cosa que hago, pero eso provoca daños colaterales, el chivato de al lado que se le escapa a viva voz, señoooooo mira Alejandro, señoooooo que me ha pisao, señooooo, y tú ya no sabes si fulminar al Alejandro o al Judas, menos mal que llegado el momento cantan y parece que entran en otra dimensión.

La última vez que han cantado han sido unos campeones, aguantaron estoicamente de pie un recital de poesía y lecturas del Quijote, no armaron ningún jaleo, salvo el Alejandro y los compinches claro, pero no se notó. Lo mayores me pusieron el vello de punta a mí y los que allí estaban, mis compañeros me miraban con cariño desde los bancos, todo precioso. La perla del día fue, que mi ayudante o codirectora en esta ocasión, antigua alumna y que está haciendo genial mi sustitución por maternidad, me pregunta, oye, no decían las monjas que en la capilla esto no pegaba y que iban a descolgar el Cristo? Me parto, es el Sagrario lo que iban a quitar burra, no el Cristo, que lleva colgado de esa pared desde el '65. Si cada vez que cantamos hay que descolgarlo, me retiro.

lunes, 22 de abril de 2013

Qué daño ha hecho el whatssap a mi cocina

Hoy he quemado el pollo. Nunca antes me pasó. Y eso que mi horno no tiene grill ni marca, porque después de 25 años que lo puso mi madre no he tenido ni tiempo ni ganas de cambiarlo. No puede uno estar haciendo la cena, consolando un bebé, quitando trastos de en medio y a la vez atendiendo las demandas del puñetero guasap. Mañana comeremos carbón como si fuera el día de Reyes, porque eso es lo que me traen a lo largo del año.

No se cómo lo hacen las amas de casa que no trabajan fuera y les da tiempo a ir a gimnasios, desayunos con las mamás de los compis del cole, tener la casa como los chorros del oro y la comida a tiempo. De verdad que no lo se. Yo solo se que vivo a 100 m del colegio de mis hijos y mi trabajo, que me levanto a las 6 de la mañana como si viviera en las antípodas, tan solo para hacer tres bocatas, tres zumos y un desayuno que sea políticamente correcto según la política del puto "estirón". Porque ahora parece que estás cometiendo un infanticidio si al niño le das un donut en vez de una manzana. A quién coño le apetece una manzana cuando tiene hambre? Sería a Heidi, porque yo, cuando tenía hambre siendo una niña, lo que quería era un bocadillo de jamón, de chopedd o de salchichón. Hoy, te miran mal, y lo que es peor, miran mal a tu hijo si en sus manos tiene un bollicao!!!!!!!!!!!!!!!! Dios, que al niño le sube el colesterol, que el niño se satura de azúcares, que el niño va a ser un obeso, por favor, que el niño no va a ser un modelo griego cuando sea mayor, y es más, que al niño lo vas a tener que llevar al dentista, para ponerle braquets de la bandera de España, joder, que el niño no va a poder hacer anuncios ni de papel higiénico, que para eso están los cachorritos de pastor belga. Qué mala eres. Tus niños son feos, gordos e insanos porque no les mandas una mandarina al recreo.

Pues muy bien, se la mando, pero señora, si el niño tira la cáscara al patio, no es que su madre sea una incivilizada, sino que el pobre está deseando terminar lo poco que le va a entrar en la panza para seguir jugando al fútbol. Y es que ahora nuestro espejo es Escandinavia. Mira tú, vamos a pasar de ser bajitos morenos a medir 2 metros, rubios de ojos cristalinos y hablar 3 idiomas por obra y gracia de las nuevas modas y nuevas leyes. 

No se si alguien se ha dado cuenta que España es una península, es decir, que se sujeta nada más que por un hilillo de tierra que sale de Francia, a la que le tenemos poca simpatía, será porque un día se metieron aquí sin avisar y sin motivo, o Portugal, vecinos cercanos los pobres portugueses, que lo más cerca del color que tienen es el gris, y los marroquíes, que las criaturas saltan verjas con tal de no comer moscas. Si nuestros fronterizos fueran los de Holanda, Suiza o Luxemburgo, te digo yo que hablaríamos portugués, árabe o francés como nativos, pero dado el panorama, quedémosnos con la pandereta y el traje de faralaes. 

Ahora tenemos puertas abiertas en los colegios (yo aún no he ido a ver a mi médico como explora a otros para ver si lo hace en condiciones), somos bilingües (mis hijos siguen sin poner las versiones originales de sus películas) y vestimos como mandan las multinacionales. No somos España no, somos una burda imitación de lo que algunos quieren ser y no pueden, y lo peor es que estamos entrando por ese agujerito, y lo que nos queda. Tendré que ir al cirujano, que me aumente 10 cm a lo que la genética me negó, tintarme de nuevo el pelo, color Lindo Piolín, perdón, Tweety, ponerme lentillas azules, me niego celestes, y vestir un híbrido entre Lady Gaga y el Señor Maduro, porque si no, mal me veo a los ojos de mis congéneres, la cosa es no ser quien siempre hemos sido, personas admiradas por un tal Heminway, un tal Boccquerini, o un simple Woody Allen, sino acomplejados que copian sin modelo a todo aquello que les parece más "in" o da más dinero.

viernes, 12 de abril de 2013

Con la Iglesia hemos topao

Eso he terminado diciéndole a una de mis más queridas amigas después de contarle todo el periplo que estoy montando para bautizar a Giulietta. Para empezar, mi parroquia me pertenece por vivir en la acera de la derecha, que si fuera la de la izquierda de la calle sería otra, seguramente menos estricta. Cuando fui a solicitar bautizarla en la capilla del colegio mío y de los niños, ojo, que no pedí bautizarla en el gimnasio, en la capilla, en la que se celebran misas, comuniones y hasta bodas, me dijeron que al no ser parroquia, ni por asomo. Cuando por fin cedo después de mucho preguntar, me dice el Sr. párroco que el día que le pido, él tiene muchas misas y que el bautizo no se puede hasta la 1 de la tarde, que para hacer un churro que él no está dispuesto, y mira tú por donde a esa misma hora hace la comunión Carmen, esta vez sí, en la capilla del colegio, que por ahora se puede. Pues mala suerte, me dice, ale a pelear otra vez a ver como lo hacemos.

Mira tú por donde que se celebran las bodas de oro de mis tíos-suegros y el que oficia es el Vicario General de la Curia o como se diga el cargo. En el banquete me sentaron al lado del cura, mi marido propició la ocasión sabiendo que con lo peleona que soy, le sacaré a relucir el dilema. Y así fue. Lo más que conseguí es que me recomendara en otra parroquia con la que él se lleva bien y queda cerca del colegio. Por supuesto le manifesté mi malestar, lo cual cayó en saco roto, pero me quedé en la gloria. Me faltó mencionar que mis padres eran de comunión diaria, mi padre miembro de la Adoración Nocturna y que mi madre escribía la receta de la japuta como "picardía en adobo" con tal de no decir un taco.

Después de llamar cientos de veces y un par de paseos, mi marido me dice que se podría hacer a las 11:15, bien!! menos mal, estamos a menos de un mes y no tenía ni parroquia. Ya estaba pensando en dejarla morita como decían antes, pero ya bastante con que su madre no tenga la nulidad eclesiástica para que la familia cuente además con una indocumentada católica. Y mi familia es muy católica, bueno, más las generaciones anteriores que las actuales, pero la mayoría sigue dentro del redil. Así pues, mi marido me trae como oro en paño lo que tenemos que rellenar para ese día. Empiezo poniendo nuestros nombres, profesiones (?¿?¿¿?) edad y procedencia, hasta ahí todo bien, hombre la profesión no se a quien le interesará, porque no creo yo que la puta o el narcotraficante lo escriban a las claras, pero qué más le dará al oficiante? Y seguimos rellenando. Casados el día tal de tal mes y de tal año, en la parroquia de ........................ coño, ahora que pongo? Parroquia de nuestro señor del Juzgado de Huétor Tájar???? Si no he obtenido la nulidad es porque me niego a solicitarla basándome en una mentira como me propusieron (decir que mi ex es un poco cabrón es una cosa, pero decir que estaba enajenado el día de la boda es una mentira como una catedral), así que no pondré ahora tampoco una mentira diciendo que nos casamos por la Iglesia. 

Luego vino el tema de los apellidos, tanto mi madre, como mi tío-suegro como yo, llevamos el mismo apellido, cuando lo vea el Sr. párroco dirá, vaya familia de cuáqueros, veremos a ver si no pone pegas por ser primos. Mire usted, es un mito urbano, la niña está de puta madre y además no somos primos de sangre así que tranquilo. Y para rematar la historia, cuando este señor lea el nombre que queremos para la niña no sé si lo considerará cristianamente correcto o me dará las llaves de un coche. Tengo que investigar si ha habido alguna santa Giulietta o Julieta o Juliet, o algo similar para alegarlo ese día, porque estoy viendo que a este paso nos plantamos allí y nos vamos con el agua bendita en un bolsillo.
 

lunes, 8 de abril de 2013

Día de perros

Los bastante que mientes al demonio para que te pinche con el tridente en el culo. Ayer fue un día de perros, de gatos y de lagartas. El día empezó muy bien, organicé todo corriendo y nos fuimos a la calle, los cinco, mamá y sus pollitos. Ocupamos las aceras, incomodamos a la gente, no se puede entrar en ningún sitio, pero me da igual, ellos vienen conmigo donde yo vaya. Y de repente, nos encontramos con el de la bolsa de Ralph Lauren y su rePUTAción, bueno, qué le vamos a hacer, Granada es un pueblo y cuando menos lo esperas te encuentras con quien menos quieres. Fue un encuentro fugaz, sin problemas, pero tanto yo como los pollitos nos pusimos violentos, piernas que tiemblan y corazón que se acelera, deseando que sea lo más rápido posible y seguir nuestro camino. Desde ese momento todo empezó misteriosamente a torcerse. Entramos en una tienda donde la señora siempre fue amable y por pocas no nos deja entrar porque iba a cerrar, venga hombre, aunque sean 20€ te ganas tonta, y aún así parecía que nos estaba haciendo un favor. Compramos un regalito y seguimos hacia el cumpleaños al que íbamos. 

Yo iba con mucha ilusión pero en ese instante de llegar me dí cuenta que ya no encajo en ningún sitio. Una preadolescente, una niña, un enano y un bebé en un carro que ocupa más sitio que cuatro adultos de pie con una caña, como que pegamos en un bar como a un santo tres pistolas. Además todo el mundo se me quedó mirando como diciendo, dónde va esta con la camada a plantarse en un cumpleaños donde todos son o bien solteros, o divorciados o alegres casados, pero libres ese día para tomar unas cervezas, unas copas y lo que encarte? y a los que les sonaba mi cara debieron pensar, anda, mira ésta que hace un año estaba en todos los saraos y resulta que tiene más niños que una coneja. Menos mal que los niños se portaron bien, porque si Antonio se le pela el cable, la lía parda como dicen sus hermanas. Carmen se puso a leer allí mismo su libro de misterio, y Daniela simplemente me miraba como diciendo, mamá si algún día estoy yo en estas lides, śacame de aquí pitando.

La única que tenía necesidades en ese momento era Giulietta, era su hora de comer, casi pasada, así que, ella antes que mi vergüenza, y me dispuse a darle. Alguno abrió los ojos pensando que me iba a sacar mi exigua teta, pero no, señores, tranquilos que no voy a dar un espectáculo para liga de la leche, que la niña gracias al cielo toma biberón. Pero claro, aquello dilató aún más mi incomodidad de ver como mis amigas y conocidas estaban más que acopladas a la situación, y yo poco a poco me fui sintiendo más pequeña y ridícula. Para salir tenía tanta prisa que choqué con el carro con todas las esquinas y pantorrillas que había hasta la puerta, y por fín alcancé mi meta y salimos a la calle. Las ganas que teníamos de ir a comer a alguna parte se nos habían pasado a todos, así que cabizbajos, cada uno por un motivo distinto, volvimos a casa, porque tal y como dijo Carmen, mamá, aquí, salvo que te quemes otra vez los dedos con la bandeja del horno, estamos a salvo de la mala suerte.

viernes, 5 de abril de 2013

Hipocresías, apariencias, morro

Siempre ha habido gilipollas y los habrá, es algo innato a un porcentaje bastante amplio de los que nos rodean, pero hoy la gilipollez afecta a un porcentaje que me asusta igual que las lluvias que nos están acosando hace meses. Es una plaga. Hoy he llevado a mi hijo a un cumpleaños. Por supuesto no es el primero, aunque sí uno de los pocos a los que lo invitan. Y no es que mi hijo sea un insociable, no, todo lo contrario, mi hijo es amigo íntimo del vendedor de cupones de la ONCE, es amigo del cartero que viene a casa a traer nada más que cartas de Hacienda, la Junta, Endesa y otros ladrones por el estilo. Conoce a la de la mercería, a la de la carnicería, al vecino, la vecina, el cartonero y el dueño del restaurante de la esquina. Cierto es que de vez en cuando se le escapa una torta o un improperio, pero no es la tónica. Su problema es que su madre trabaja en su colegio, su madre no es asidua a las comidillas del patio, ni es miembro de los whatssap de las mamás de su clase, no le hace la pelota a nadie, y claro, eso pasa factura. Tu madre el día de mañana se cargará conj un cero descomunal al cumpleañero o le dirá a la mamá del homenajeado, señora está usted haciendo de su hijo un auténtico flojo y un tirano, y claro, eso no vende para que te inviten a un cumple, bueno eso sin contar que le digas que el supuesto TDH es una tomadura de pelo, que el niño tiene la misma falta de atención que el papá de cerebro.

Es más, en un cumple al que se invita a toda una clase, algo va mal, o el niño es un desgraciado y su madre trata de integrarlo, o ese niño pega tales mamporros que mejor es ir al cumpleaños antes de que te ponga un ojo morao. Son eventos de adultos, por amor de Dios, qué niño es amigo de 25 congéneres con los que tiene que lidiar cada día para que no le quiten la plastilina coño? En estos cumpleaños se forjan amistades convenidas, negocios avocados al fracaso y relaciones más frágiles que unas bragas de telaraña. Pero bueno, una se conforma con que inviten a tus niños una vez al curso, y ya lo entenderán cuando sean mayores, y si les supone un trauma, lo siento, nunca te faltó ropa limpia, comida en el plato y deberes hechos por una negligencia de tu madre, así que si no te llaman para las reuniones sociales, tranquilo, ya te las buscarás tú cuando te hagan falta, y espero que no te equivoques.

Por otro lado están los gilipollas fantasmas. Esa es ya la especie evolucionada. Aquellos que lloran cada día porque no tienen dinero, que prometen a sus hijos lo que saben desde el principio que no van a cumplir, pero que lo hacen tan de puta madre que éstos lo tienen en un pedestal del que algún día, si existe la justicia se escalabrarán. Hij@, no me lo puedo permitir, pero si tuvieras Facebook o Tweeter o Tuenti o Gilipolling sabrías que por cada euro que me ahorro en tí y tus hermanos, me lo gasto en viajes con mi novia, compras en tiendas inmoralmente carísimas y cañitas al sol mientras tu madre se ocupa de que tengas los dientes sanos, la barriga llena y la ropa en condiciones y se levanta a las 6 y se acuesta cuando los señores basureros ya están soñando. Ahora eso sí, bonic@, yo te mando la ropa sucia en bolsas de Polo Ralph Lauren porque tu señor padre tiene una rePUTAción, y no puedo mandarte las cosas en bolsa del Covirán, porque si me ve cualquier conocido va a pensar que soy un enmayao y eso no, yo me puedo permitir no pagar una pensión mísera de 300€ por tres niños, porque mientras tu madre no me toque los botones, yo no tengo por qué esforzarme, pero que me vean vestido de mercadillo ni pensarlo, ni para llevar el pan, no, mis manos solo tocan mercancía con pedigrí.

Yo no se si son mis 40, si son las arrugas o los callos de la fregona, solo se que cada día me enervo más. Y habrá quien me diga, Toooonta, no entres al trapo, pero por Dios, si es que el trapo me asfixia cada vez que mis niños me hacen un comentario y no puede uno más que comerse el tarro y cabrearse, porque o bien mandas a toda la comparsa a la mierda, cosa que no es políticamente correcto, o denuncias a tu difunto, cosa que tus hijos te echarán en cara, o te pegas un tiro, lo cual no es lo más lógicamente correcto. Queda el derecho al pataleo, al mosqueo, al cabreo y al bloguereo, y por eso hoy escribo esta sarta de sandeces, pero coño, qué a gusto me he quedao.

lunes, 4 de marzo de 2013

Amistades, conocidos, personas

Si uno hiciera acopio de toda la gente que se nos cruza por nuestras vidas, no habría papel para hacer registro ni memoria para recordarlas, pero de vez en cuanto algunas, dejan tal huella en nosotros que independientemente de que tengamos un contacto continuado o no, son parte de nosotros. A veces vienen a mi memoria, como recuerdos borrosos o nítidos, pero me mueven por dentro sentimientos olvidados. Chicos de los que pensabas estabas enamorada, niñas que fueron tus amigas en buenos y malos momentos, personas con las que hablaste y aprendiste tanto. Y un buen día te pones a trastear en internet porque no tienes nada mejor que hacer. Y ves páginas interesantes, otras absurdas y de pronto caes. Siempre has querido hacer los dibujos de un cuento, ¿por qué no mirar si alguien te da esa oportunidad?

Las ofertas de empleo para ilustradores requieren una preparación que yo no tengo. Un conocimiento del dibujo y los programas que no he adquirido y sin embargo pongo el anuncio, como si una fuera Hergé. Pasan los días, no recibes nada en el correo, hasta que un día, sorpresa, alguien te propone ilustrar su cuento. Me pide algún boceto y yo, no se por qué, le mando un dibujo de una niña china. Pude haber mandado cualquier cosa, una planta, un animal, un niño europeo, un lugar, pero no, me salió una china, sin venir a cuento. Recibo un correo respuesta con palabras de asombro. ¿Por qué pintaste una china? no se, le respondo en otro. Sabes de qué va el cuento? ni idea. Sobre la adopción internacional. Dios, de verdad que ha sido casualidad, pero .... tú sabes que yo soy adoptada? qué dices, no puede ser. Sí, provengo de familia italiana y soy adoptada por españoles.

Para colmo de coincidencias, ella vive en Alicante, y yo, por azar nací en Alicante!! Increíble pero cierto. Empecé como loca a mandarle dibujos y salvo dos o tres detalles, todos y cada uno respondían justo a lo que ella tenía en mente. Sincronización total, armonía y acuerdo en todo. Ya hace de aquello bastantes años en los que yo pasaba por una época difícil, sola con tres niños, sin rumbo después de una separación igualmente difícil y que ella vivó con la misma intensidad que si estuviera aquí conmigo. Y de esa unión nacieron tres hijos maravillosos en forma de cuento, "Esperándote" "¿Por qué no estuve en la barriga de mamá" y "Tiku y su adopción" (www.adopcionencuento.es).  Hizo realidad mi sueño y yo el suyo, y muchos son los niños que han disfrutado de esta simbiosis, aunque, el más importante de todos, a quien van destinados estos cuentos desde el inicio, está aún por llegar. Tu hij@ Silvia, está por llegar y será el o ella el que nos inspirará un cuarto libro y una nueva ilusión.

miércoles, 27 de febrero de 2013

De burócratas y otros ineptos

De burócratas y otros ineptos

Por fin ya salió a este mundo mi cuarta hija. Un parto-burra-de-10-meses, pero lo importante es que ya está aquí. Y ahora toca hacerla presente en esta nuestra sociedad ordenada y burobratizada. Inscripción en el Registro para que te otorguen un nombre y una existencia legal, eso lo primero, y gracias a Dios y a internet que puedes acceder a formularios y condiciones, porque si tienes que fiarte de lo que te diga un funcionario a través de la línea vas listo. Hasta ahí todo bien, pero la cosa se complica, no es tan fácil ser ciudadano en Andalucía, no, es más bien misión imposible.

La primera visita médica, todas las mamás lo saben es para la prueba del talón, entre el 3º y 5º día de vida. Pues bien, aprovechando un claro de lluvia, en el día 4º me planto en el centro de salud, el de las colas. Voy al pediatra y me dice que esa no es su competencia, sino de las enfermeras, y que además mi hija no consta en la SS (no las SS) y que él no puede anotar nada de ella (o sea, que si está mala que te den). Bajo a la oficina de las enfermeras y allí me dicen que hasta las 12 no me atienden porque lo tienen así organizado. Como favor, me atienden dado que tiene 4 días y está lloviendo para tirarme a la calle. Una vez que le hacen la prueba resulta que como no consta para la SS, no vale de nada sin hacer antes el trámite. Muy bien, hagamos el trámite. Baja mi marido a la COLA. Cuando llega a la "simpática" señora de la mesa le dice que allí no es, que quién le ha dicho que es allí, y que además vamos sin el libro de familia ¡Jesús es verdad, ¿quién no lleva el libro de familia en el bolso? 

Después de mucho batallar conseguimos una cita con el médico y una inscripción provisional, pero... antes de nada hay que empadronarla, si no, a la porra la tarjeta de la SS. Vamos al Ayuntamiento, con todos los papeles menos una fotocopia. Nos recibe "amablemente" una catedrática de la materia, una enterá vamos, que igual ni tiene el BUP pero por estar detrás de esa mesa y poseer el sello que tú ansías, se muestra prepotente, estúpida e inflexible. Me voy corriendo hasta encontrar una fotocopiadora, le llevo las copias le ordeno todo, y cuando está todo listo me dice que hay un papel que no lleva le original, le digo que no lo tengo y que no tengo por qué tenerlo, pero ay Dios, olvidaba que lo sabe todo esta señora. Lo tengo que tener por narices, y punto. Así que nos vamos como idiotas con las ganas de darle en toda la cara y con caras de desolación de pensar en volver a ver esa jeta, cuando vemos como unos señores peruanos salen tan panchos por la puerta con su solicitud más que sellada. No dudo que no llevaran todo en regla, pero sí que dudo que la que nos recibió sepa ni donde está Perú, por ello, me aventuro a decir que la exigencia de documentos en su caso y en el mío ha sido muy distinta, a ellos se les da directamente la agrupación familiar, yo sin embargo tengo que lidiar para agrupar a mi familia en el techo donde llevo viviendo 30 años.

En fin, yo creo que para el próximo trámite me voy a pintar todos los dientes de oro, me pondré una falda lo más larga posible y un postizo con una trenza hasta el culo, así puede que me tomen por extranjera discriminada y la correctísima política de este sistema me dará todo aquello que le pida.

viernes, 15 de febrero de 2013

Típicos tópicos que tocan las narices

O los c.... como uno guste. Nuestro afán por quedar bien nos obliga a soltar una "coletilla" en determinadas situaciones más aún con desconocidos, me pone de los nervios. Dado mi estado largamente gestativo, no paro de recibir estos dones. ¿Qué es niño o niña? y a usted que le importa si no nos conocemos de nada? y si es niño, qué bien el hombrecito de la familia (pues vamos listos) si es niña, qué bien, pa que la cuide a usted cuando sea vieja (claro señora, por ser niña la voy a invertir en mi vejez) y justo a continuación, bueno, lo importante es que venga bien no?. No, te diré, quiero que venga torcida. Algunos más coñazo aún siguen la perorata diciendo, de cuanto está usted? pues mire ya estoy cumplida (expresión que ni yo entiendo, me siento como un yogur) ayyyy! ya decía yo que tiene usted la barriga mu baja, donde quiere que la tenga, en la garganta? pues claro que está baja, con un niño dentro y encima de las piernas.

Tal sarta de sandeces sienta como un tiro cuando no conoces a tu emisor, porque cuando lo conoces puedes responderle las impertinencias que te de la gana. Otra de las cosas que no soporto es que junto a esa absurda conversación haya gestos explícitos como los de tocarte la panza, unas veces son toquecitos cariñosos, dura poco, es soportable, otras una pasada de arriba a abajo que te obliga instintivamente a bajarte el jersey, pero los peores son los bolilleros. Toques que producen bolillas hasta en un sueter de esparto!! A la cuarta subida de mano me empieza a entrar una desesperación y unos espasmos que de no ser una persona civilizada le doy un bofetón. Y el remate, ea, pues nada, que sea una horica corta!! Mire usted, las horas tienen 60 minutos, ni más ni menos, y el hecho de que tarde más o menos en nacer no depende de una, si no le aseguro que todos los partos serían un suspiro.

Cuando uno espera algo con ansiedad lo que menos necesita es palabras prefabricadas de ánimo, lo que quiere es que llegue el momento y punto, así que por favor, no más ya te queda menos, o ... salir tiene que salir, hombre, es que si no sale no es un bebé sino una indigestión! Hay una señora en concreto que regenta una panadería a la que voy de higos a brevas y que aún no se por qué sigo yendo, que de una vez para otra no se acuerda de mi cara (por suerte para mí) por lo que el monólogo siempre es el mismo. Después de todas las anteriores expresiones culmina preguntando, ¿y qué es el primero? no, señora no, la cuarta, oyyyyy pues cualquiera lo diría, ¿cuańtos años tiene usted? a ver, una baguette rústica y no me toque más los botones, que bastante tiene una con ser cuarentona principiante como para que se entere todo el que está detrás de mí!!! Ea, pues que sea una horica corta arggggggg !!!

Total, que un embarazo es como el tiempo, un motivo más que justificado para algunos para empezar una conversación absurda, lo cual considero que con la vida que llevamos es una pérdida de tiempo. Y que no me digan que el embarazo es el estado más bonito, emocionante, o romántico para una mujer, no señor, perdóneme, como dice mi tía, es casi una enfermedad, y eso que yo no he tenido ni nauseas, ni pies hinchados ni boca de besugo ni se me ha caído el pelo ni estrías como angulas, he tenido mucha suerte en eso, pero los ardores, la mala leche, los tirones en tus partes, las ciáticas o las pérdidas de orina sí, aparte de tener que vestirte los últimos meses con la carpa de un circo. En definitiva, que sí hija mía, que te llevaré el tiempo que haga falta y que por favor vengas con un pan bajo el brazo en todos los sentidos, pero que quede entre tú y yo.


miércoles, 13 de febrero de 2013

Por qué krittic.com? y de serpientes con cola.

Intento hacer un juego de palabras, haciendo honor a uno de mis mayores defectos, aunque yo no tengo  la exclusividad, es un rasgo más que español, el de quejarse y criticar lo ajeno constantemente. Es un vicio horrible, lo se, igual que el fumar, y yo, por desgracia los tengo los dos. Pero al igual que cualquier españolismo, mi vicio se viste de acidez y asociación, no suelo ser una crítica mordaz sino satírica e intento siempre guardar la corrección y el respeto, lo cual no es fácil cuando las ideas te surgen como la caspa. El hecho es, que al igual que en casa estoy todo el día recogiendo trastos y ordenando, me gustaría que la vida cotidiana fuese igual, ordenada y correcta, y el 95% de los casos no lo es. 

Me desesperan los abusos aún inconscientes, las mentiras sin motivo, los caraduras, los falsos, los graciosillos, los prepotentes, y no sigo porque no acabaría nunca. Lo mejor es que esta idea la comparte cualquiera, pero luego somos así, y no lo vemos hasta que alguien nos abre los ojos. Últimamente, y por el exilio forzoso al que me tiene sometida un embarazo interminable he tenido que soportar muchos de estos abusos y caraduras a los que me refiero. Una especie en concreto,  los no-guardo-colas-porque-soy-más-listo/a-y-me-sale-de-ahí. 

En este país donde el orden y el rigor aparecen solo cuando tenemos que pagar algo, sin embargo se organiza a base de colas. Colas en el colegio, colas en la facultad, colas en el pan, colas pal pescao, colas para la fruta, colas para sacar un papel, colas para cobrar la pensión, colas para la farmacia. Lo gracioso es que de pronto no hay nadie cuando de repente surge la cola de la nada, como una serpiente que te amenaza con su longitud retrasar todo lo que tuvieras previsto para esa mañana. Y por supuesto te pones nervioso, resoplas, miras alrededor, observas, analizas, coges el móvil, miras el correo, el whassap, el pou o cualquier otra chorrada que tengas instalada. Atrás queda para los más ancianos llevar una periódico, pero Señor, menudo coñazo es leer un periódico de pie, faltan manos para sujetar el bolso, las bolsas, el móvil por si te llaman, y además las dos hojas de papel del tamaño de un A3, y mantener la atención en que te llamen o te toque.

Pero la peor la peor de todas las colas es la de las extracciones de sangre del ambulatorio (sin menospreciar las del Dani -el supermercado más barato de España-, que son aún más peligrosas). En ellas hay un ecosistema propio, un microclima que se respira nada más llegar. Conforme atraviesas la puerta de cristal, te echas a temblar, y reza para no cruzarte con una abuela con prisa, una madre que llega tarde al colegio con el carrito llevando a un niño que ya casi le sale el bigote, un sin techo que viene a resguardarse del frío o cualquier otro especímen propio de un centro de salud. Toda la cola te mira de arriba a bajo, te hace el examen más exhaustivo, te clasifica, te califica, esta es una pija, es una maruja, una choni, una yonqui, una cuarentona, una enterá, es bonica, es feílla, se va a colar o no se va a colar no se atreverá .... Y te pones en tu sitio, a 10 metros de la ventanilla, que esa es otra, cómo puede ser que un simple marco imprima esa mala leche, esa cara avinagrada y esa mala follá en todo el que se pone detrás? algo tiene, seguro. 

Y resulta que la ventanilla no es tu meta, tienes que hacer otra cola después de pasar la fatiga de llenar el tubito desde el vaso de la orina (que ahora va a presión como un grifo de cerveza) y la señora de atrás mira por si es más amarilla, más roja o más marrón. Te nutren de botecitos que amenazan con dejarte seca y das la vuelta, en este caso por detrás de una fila de sillas sesenteras unidas y movibles, y que están puestas como las gomas de un ring para que las viejas no maten a nadie que se cuela según ellas, que no se de donde narices sacan las fuerzas para chillar así con el bastón blandido cual Tizona. 

Y entonces llega ella, siempre es de género femenino, lo tengo comprobado. Normalmente bien vestida, al uso, abrigo de color indeterminado, grisáceo o tirando a marrón o moradíllo las más atrevidas, de paño, con su pañuelito anudado a la garganta, no vaya a ser que pille frío hasta en agosto, de un estampado igualmente sin definir, su pelo de peluquería de barrio, donde a todas las que pasan de los 50 les ponen el molde y salen como magdalenas idénticas pero mu arreglaícas. Y siendo la decimoquinta vez que va a sacarse sangre, porque cada vez que se aburre se cita con el médico de cabecera, y el pobre hombre solo tiene la opción de mandarle análisis para ver si esta vez da con el achaque correcto, y así le deja trabajar por fin en paz, pregunta inocentemente a mitad de la cola más corta: ¿esta es la cola pa la sangre? arrrrg!!!! pero si lo sabes de sobra so bruja!!! y le respondes -no señora, antes tiene usted que pedir los botes- ahhhh (ojos mu abiertos, boca de sorpresa) Entonces se va al principio (!!!) de la otra cola, la correcta y pregunta directamente a la vinagre del marco, ¿aquí dais los botes bonica? y ahora es cuando toda la cola empieza a murmurar. "Tendrá cara" "pero donde se cree que va" "mirala que lista"... y nadie dice nada por no armar un pollo hasta que uno más espabilado suelta en alto SEÑORA, HAGA USTED LA COLA COMO TODO EL MUNDO!!! y explota la marabunta, la serpiente despierta, se confabula contra la osada mujer permanentada y todos sin excepción la increpan, pero ella como si nada, qué valor, qué frialdad! y se vuelve con los ojos inyectados en sangre que no le sacarán, y exclama SOLO ESTOY PREGUNTANDO!!! pero oye, que solo pregunta y sale con los botes!!! la primera!!! olé tus ovarios! y para más atrevimiento se pone a responderle al que le chilló, y con la tontería se ponen a discutir, cada cual con menos argumento y mira tú que llega la cola poco a poco a los banderilleros y coño!!! qué casualidad "¡EL SIGUIENTE!" y la siguiente es ella. Sale con el brazo haciendo un inconsciente corte de manga a toda la parroquia y se sienta en mitad de las dos colas muy digna y seguro diciendo para sus adentros QUE OS DEN A TODOS, ME VOY QUE ME TOCA EN LA FRUTA Y SAQUÉ EL PAPELITO HACE DIEZ MINUTOS. 

Desde luego es de admirar esa capacidad de morro sin escrúpulos y salir de allí airosa y sin un bofetón merecido, pero lo que me jode de todo ésto es que después de irse a comprar, sus únicas obligaciones son las de hacer el guiso mientras se traga un novelón o a la adorada Ana Rosa para luego tranquilamente sentarse en su butaquita a seguir haciendo crochet. Respetable sin duda, pero de una cara descomunal. En fin, después de una hora me han sacado sangre, al menos me he entretenido, me voy como ella, haciendo cortes de manga, la torera que me tocó casi me borra el tatuaje del antebrazo del moratón que me ha hecho, pero yo, sin tanta gloria, también he conseguido llegar a la meta.