De burócratas y otros ineptos
Por fin ya salió a este mundo mi cuarta hija. Un parto-burra-de-10-meses, pero lo importante es que ya está aquí. Y ahora toca hacerla presente en esta nuestra sociedad ordenada y burobratizada. Inscripción en el Registro para que te otorguen un nombre y una existencia legal, eso lo primero, y gracias a Dios y a internet que puedes acceder a formularios y condiciones, porque si tienes que fiarte de lo que te diga un funcionario a través de la línea vas listo. Hasta ahí todo bien, pero la cosa se complica, no es tan fácil ser ciudadano en Andalucía, no, es más bien misión imposible.
La primera visita médica, todas las mamás lo saben es para la prueba del talón, entre el 3º y 5º día de vida. Pues bien, aprovechando un claro de lluvia, en el día 4º me planto en el centro de salud, el de las colas. Voy al pediatra y me dice que esa no es su competencia, sino de las enfermeras, y que además mi hija no consta en la SS (no las SS) y que él no puede anotar nada de ella (o sea, que si está mala que te den). Bajo a la oficina de las enfermeras y allí me dicen que hasta las 12 no me atienden porque lo tienen así organizado. Como favor, me atienden dado que tiene 4 días y está lloviendo para tirarme a la calle. Una vez que le hacen la prueba resulta que como no consta para la SS, no vale de nada sin hacer antes el trámite. Muy bien, hagamos el trámite. Baja mi marido a la COLA. Cuando llega a la "simpática" señora de la mesa le dice que allí no es, que quién le ha dicho que es allí, y que además vamos sin el libro de familia ¡Jesús es verdad, ¿quién no lleva el libro de familia en el bolso?
Después de mucho batallar conseguimos una cita con el médico y una inscripción provisional, pero... antes de nada hay que empadronarla, si no, a la porra la tarjeta de la SS. Vamos al Ayuntamiento, con todos los papeles menos una fotocopia. Nos recibe "amablemente" una catedrática de la materia, una enterá vamos, que igual ni tiene el BUP pero por estar detrás de esa mesa y poseer el sello que tú ansías, se muestra prepotente, estúpida e inflexible. Me voy corriendo hasta encontrar una fotocopiadora, le llevo las copias le ordeno todo, y cuando está todo listo me dice que hay un papel que no lleva le original, le digo que no lo tengo y que no tengo por qué tenerlo, pero ay Dios, olvidaba que lo sabe todo esta señora. Lo tengo que tener por narices, y punto. Así que nos vamos como idiotas con las ganas de darle en toda la cara y con caras de desolación de pensar en volver a ver esa jeta, cuando vemos como unos señores peruanos salen tan panchos por la puerta con su solicitud más que sellada. No dudo que no llevaran todo en regla, pero sí que dudo que la que nos recibió sepa ni donde está Perú, por ello, me aventuro a decir que la exigencia de documentos en su caso y en el mío ha sido muy distinta, a ellos se les da directamente la agrupación familiar, yo sin embargo tengo que lidiar para agrupar a mi familia en el techo donde llevo viviendo 30 años.
En fin, yo creo que para el próximo trámite me voy a pintar todos los dientes de oro, me pondré una falda lo más larga posible y un postizo con una trenza hasta el culo, así puede que me tomen por extranjera discriminada y la correctísima política de este sistema me dará todo aquello que le pida.
En fin, yo creo que para el próximo trámite me voy a pintar todos los dientes de oro, me pondré una falda lo más larga posible y un postizo con una trenza hasta el culo, así puede que me tomen por extranjera discriminada y la correctísima política de este sistema me dará todo aquello que le pida.