Típicos tópicos que tocan las narices
O los c.... como uno guste. Nuestro afán por quedar bien nos obliga a soltar una "coletilla" en determinadas situaciones más aún con desconocidos, me pone de los nervios. Dado mi estado largamente gestativo, no paro de recibir estos dones. ¿Qué es niño o niña? y a usted que le importa si no nos conocemos de nada? y si es niño, qué bien el hombrecito de la familia (pues vamos listos) si es niña, qué bien, pa que la cuide a usted cuando sea vieja (claro señora, por ser niña la voy a invertir en mi vejez) y justo a continuación, bueno, lo importante es que venga bien no?. No, te diré, quiero que venga torcida. Algunos más coñazo aún siguen la perorata diciendo, de cuanto está usted? pues mire ya estoy cumplida (expresión que ni yo entiendo, me siento como un yogur) ayyyy! ya decía yo que tiene usted la barriga mu baja, donde quiere que la tenga, en la garganta? pues claro que está baja, con un niño dentro y encima de las piernas.
Tal sarta de sandeces sienta como un tiro cuando no conoces a tu emisor, porque cuando lo conoces puedes responderle las impertinencias que te de la gana. Otra de las cosas que no soporto es que junto a esa absurda conversación haya gestos explícitos como los de tocarte la panza, unas veces son toquecitos cariñosos, dura poco, es soportable, otras una pasada de arriba a abajo que te obliga instintivamente a bajarte el jersey, pero los peores son los bolilleros. Toques que producen bolillas hasta en un sueter de esparto!! A la cuarta subida de mano me empieza a entrar una desesperación y unos espasmos que de no ser una persona civilizada le doy un bofetón. Y el remate, ea, pues nada, que sea una horica corta!! Mire usted, las horas tienen 60 minutos, ni más ni menos, y el hecho de que tarde más o menos en nacer no depende de una, si no le aseguro que todos los partos serían un suspiro.
Cuando uno espera algo con ansiedad lo que menos necesita es palabras prefabricadas de ánimo, lo que quiere es que llegue el momento y punto, así que por favor, no más ya te queda menos, o ... salir tiene que salir, hombre, es que si no sale no es un bebé sino una indigestión! Hay una señora en concreto que regenta una panadería a la que voy de higos a brevas y que aún no se por qué sigo yendo, que de una vez para otra no se acuerda de mi cara (por suerte para mí) por lo que el monólogo siempre es el mismo. Después de todas las anteriores expresiones culmina preguntando, ¿y qué es el primero? no, señora no, la cuarta, oyyyyy pues cualquiera lo diría, ¿cuańtos años tiene usted? a ver, una baguette rústica y no me toque más los botones, que bastante tiene una con ser cuarentona principiante como para que se entere todo el que está detrás de mí!!! Ea, pues que sea una horica corta arggggggg !!!
Total, que un embarazo es como el tiempo, un motivo más que justificado para algunos para empezar una conversación absurda, lo cual considero que con la vida que llevamos es una pérdida de tiempo. Y que no me digan que el embarazo es el estado más bonito, emocionante, o romántico para una mujer, no señor, perdóneme, como dice mi tía, es casi una enfermedad, y eso que yo no he tenido ni nauseas, ni pies hinchados ni boca de besugo ni se me ha caído el pelo ni estrías como angulas, he tenido mucha suerte en eso, pero los ardores, la mala leche, los tirones en tus partes, las ciáticas o las pérdidas de orina sí, aparte de tener que vestirte los últimos meses con la carpa de un circo. En definitiva, que sí hija mía, que te llevaré el tiempo que haga falta y que por favor vengas con un pan bajo el brazo en todos los sentidos, pero que quede entre tú y yo.
Cuando uno espera algo con ansiedad lo que menos necesita es palabras prefabricadas de ánimo, lo que quiere es que llegue el momento y punto, así que por favor, no más ya te queda menos, o ... salir tiene que salir, hombre, es que si no sale no es un bebé sino una indigestión! Hay una señora en concreto que regenta una panadería a la que voy de higos a brevas y que aún no se por qué sigo yendo, que de una vez para otra no se acuerda de mi cara (por suerte para mí) por lo que el monólogo siempre es el mismo. Después de todas las anteriores expresiones culmina preguntando, ¿y qué es el primero? no, señora no, la cuarta, oyyyyy pues cualquiera lo diría, ¿cuańtos años tiene usted? a ver, una baguette rústica y no me toque más los botones, que bastante tiene una con ser cuarentona principiante como para que se entere todo el que está detrás de mí!!! Ea, pues que sea una horica corta arggggggg !!!
Total, que un embarazo es como el tiempo, un motivo más que justificado para algunos para empezar una conversación absurda, lo cual considero que con la vida que llevamos es una pérdida de tiempo. Y que no me digan que el embarazo es el estado más bonito, emocionante, o romántico para una mujer, no señor, perdóneme, como dice mi tía, es casi una enfermedad, y eso que yo no he tenido ni nauseas, ni pies hinchados ni boca de besugo ni se me ha caído el pelo ni estrías como angulas, he tenido mucha suerte en eso, pero los ardores, la mala leche, los tirones en tus partes, las ciáticas o las pérdidas de orina sí, aparte de tener que vestirte los últimos meses con la carpa de un circo. En definitiva, que sí hija mía, que te llevaré el tiempo que haga falta y que por favor vengas con un pan bajo el brazo en todos los sentidos, pero que quede entre tú y yo.
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