PARIAS EN UN ESTADO DEL BIENESTAR
Soy una paria, lo se, tengo todas las papeletas. Soy mujer, madre, esposa (por dos veces, reincidente) tengo hijos, profesora, asalariada, no hice oposiciones, me contrataron, creo que por méritos pero no está demostrado, después de 15 años enseñando música a niños que tocan la flauta y leen partituras mejor que un profesor de magisterio resulta que no estoy capacitada, soy licenciada, no maestra, soy profesora, pero en concertada, ergo, por enchufe (según dicen los de la sagrada pública) echo más horas que un reloj, no cobro por la mitad de esas horas y no creo que sea porque las monjas que me dan de comer sean unas brujas, no, solo porque soy de una concertada, soy una paria a los ojos de cualquiera. Yo siempre dije que mis compañeros de la pública tienen un mérito que yo no tengo, cosa que ellos no dicen de mí, no entiendo por qué. Yo se que preferí cobrar menos y aguantar más estando en mi ciudad antes que cobrar más, pasar un examen y que me manden a la quinta puñeta, pero creo que eso es la opción de cada uno, o no?, si te cogen te han cogido, y luego hay como en todas partes, buenos, malos, regulares y peores, pero no creo que eso de derecho a criticar a nadie, si tienes vocación de maestro la tienes y lo harás bien, si no, da igual si en pública, concertada o privada, te cargarás la vida de tus alumnos y tú serás un mierda por hacerlo.
Para el resto de los mortales ser un maestro o un profesor es lo mismo que ser primo hermano de Dios. Vivimos de miedo, cobramos de puta madre y tenemos unas vacaciones que no nos merecemos. A un lado queda que tengas que lidiar con toros de ganaderías de categoría 1, 2, 3, o vaquillas que te torean, te humillan y te amargan la vida, y todos en el mismo corral. No cuenta que hagas más cursos que un corrupto de la Junta sin cobrar por ello y encima sin que el ponente sepa una mierda de lo que te dice porque hace 20 años que no da clase. No importa que estés más pendiente de las familias de tus alumnos que de la tuya propia, que hablas más con las madres de tus alumnos que con tu marido, que te pongan verde por un whatsapp sin que tú lo sepas y aún menos tengas culpa. Por no hablar de los que encima se llevan palos de alumnos, padres y hasta abuelos, para esos no hay un día al año de violencia de género, género magistral? si hay hasta un día de la marmota, no me jodas, el maestro tiene su santo y no su maltrato?
Y pa colmo hay que ser bilingüe, en inglés por supuesto, es que la Reina de Inglaterra, esa que tiene más cuernos que un miúra es la que te paga, no te jode, será que no hay idiomas en el mundo pa tener que ser el inglés el que nos domine desde que la Armada Invencible se bajó los pantalones. Y yo hablo tres idiomas más o menos pa que se me entienda, pero porque me da la gana oiga, no porque 40 políticos aburridos digan que el inglés es el idioma que por cojones hay que hablar.
Y esos mismos que nos conminan a estudiar a la vejez viruelas otra carrera, otro idioma y sacar papeles de títulos que dentro de 5 años son papel mojado no saben ni comunicarse en su propia lengua a los que los votan, y aquí todos a tragar.
Pero ya lo peor es meterse en el tema de la música. A mí mis padres me pusieron a estudiar solfeo cuando tenía 5 años (hoy lenguaje musical, que es más pijo) y piano (la guitarra era pal Sacromonte, el violín para los niños y el saxofón pa los puticlubs, cada cosa en su sitio) desde que tuve uso de razón solo recuerdo tediosas clases de notas, compases, estudios, sonatas, fugas y preludios que nadie me explicó qué eran, ni quién fue el lumbrera que las escribió y ni mucho menos me dijeron que si era así de triste se debía a que lo compuso cuando murió su madre o era alegre porque le había tocado la lotería, no, esas obras salían de la nada, y eran obligaciones, te gustaran o no, ese es otro cantar, niño toca, estudia, muérete de asco que luego irás a un tribunal (igual que un consejo de guerra) que dependerá del día que tengan los señores maestros de música así te darán la nota.Y preferí dedicarme a una carrera más prosaica, la música no era lo mío según ellos.
Tengo alumnos que tienen más años que yo de piano y no saben tocar fuera de una partitura, que cuando la tienen delante la tocan igual si es un balada de Queen que una bagatela de Chopín, da igual, todo suena a pianola, son robots, no les han enseñado a disfrutar cuando tocan y aún menos de escucharse, es como hacer una suma, si te da el resultado está bien, si no, si no suena 2+2 eso es un cero. Y la mitad de esos músicos frustrados que querían tocar en la Filarmónica de Viena están en el pueblo o ciudad de turno dedicándose en un conservatorio solo a los que destacan, vaya a ser que sean famosos y les nombren, que la morralla no tiene derecho a ser del montón de esos que tocan por gusto y quieren aprender para luego tocar en su casa o en un grupo o para impresionar a la chorba de turno. Esos no, o tocas con una buena orquesta o te vas a tu casa a freír croquetas chaval.
Peor me gustaría saber si todos esos eruditos que someten a niños de 11 años a pasar una tarde entera en una biblioteca de un conservatorio a hacer deberes casi que tumbados en un frío suelo hasta que llega la siguiente clase, que hacen sesiones de evaluación creyendo que son profesores de una escuela de primaria sin tener didáctica ninguna ni menos aún pedagogía saben un mínimo de las vidas de las personas a las que representan y enseñan a sus alumnos, porque creo que les suena lo mismo Moscheles que Mozart que Prokofiev que Holland, Merkel o Putin, unos auténticos analfabetos musicales que día a día hacen que mis alumnos aprecien menos la música, la dejen antes de tiempo y les impidan aprobar sus cursos normalmente.
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